Geometría

Mientras Chase revisaba, me puse a observar el puesto de mando central diseñado por gente que poseía claramente un profundo y cultivado amor por el arco, la elipse y la parábola. La geometría era del mismo tipo que la del exterior de la nave: era casi imposible hallar líneas rectas en alguna parte. Quedaba claro también que los dellacondanos nunca habían adorado a los dioses utilitarios que dominan nuestra época. El interior de la nave poseía una riqueza y un lujo que sugerían la intención de ir a la guerra con estilo. Parecía una afectación rara en gente que provenía de un árido planeta fronterizo.

Jack McDevitt | Un talento para la guerra

Reconocimiento

—A los graduados —continuó el embajador—, me gustaría señalarles que la sabiduría consiste en reconocer lo que es verdaderamente importante y en tratar con suspicacia cualquier valiosa creencia cuya verdad sea tan clara que no haga falta comprobarla. Nuestro pueblo sostiene que la sabiduría radica en reconocer hasta qué punto uno está inclinado al error.

Jack McDevitt | Un talento para la guerra

Motivación de grupo

Sim relata la historia de dos colonias griegas, no recuerdo los nombres, de la costa africana. Estaban rodeadas de salvajes que les atacaban a menudo. Pese a eso, las colonias no se prestaban colaboración y, es más, de tanto en tanto se peleaban. Dice:«¡Hay un profundo y persuasivo espíritu en nuestras especies, que prefiere perseguir los fantasmas emocionales del momento que sobrevivir! Cuando se llega a reconocer esto, se ha encontrado la clave de lo que la teoría sociológica llama “teoría de motivación de grupo”».

Jack McDevitt | Un talento para la guerra

Miedo

Nadie es más vulnerable a morirse de miedo por el discurso de un experto que un padre.

Steven D. Levitt

Expertos

 

El típico experto en cuidado de niños, al igual que los expertos en cualquier otro campo, tiende a parecer extremadamente seguro de sí mismo. Los expertos suelen plantar su bandera firmemente en un aspecto, más que considerar las diferentes facetas de una cuestión. Ello se debe a que los expertos cuyas teorías huelen a circunspección o matiz con frecuencia no recibe excesiva atención. Un experto debe mostrarse audaz si espera convertir su teoría de andar por casa en saber convencional. Su mejor baza para lograrlo es captar las emociones del público, porque la emoción es el enemigo del pensamiento racional. Y en lo que se refiere a emociones, una de ellas —el miedo— posee más fuerza que el resto. El super depredador, las armas de destrucción masiva, la enfermedad de las vacas locas, la muerte súbita: ¿cómo no prestar atención al consejo de un experto respecto a estos horrores cuando, como ese tío malvado que cuenta historias demasiado terroríficas a niños demasiado pequeños, ha conseguido asustarnos hasta el pánico?

Steven D. Levitt