Renta no básica

Lo que acaba de ocurrir en Estados Unidos con el primer paquete importante de ayudas a la pequeña empresa indica hasta qué punto el sistema político es capaz de conseguir que salgan ganando los mismos de siempre, es decir, las corporaciones que cuentan con más fondos y especialmente con más influencia en las instituciones.

Iñigo Sáenz de Ugarte

 

 

Errores

Era tiempo de utilizar un poco de estrategia defensiva. Los criminales que escapan a la justicia no son perfectos, sino afortunados. Cometen errores. Todos los cometen. El problema está en reconocer esos errores, 

Patricia Cornwell | La Jota de Corazones

Heridas

En realidad, no podía recordar exactamente qué nos habíamos dicho ni explicar en qué nos habíamos enfrentado. Reñíamos sin estar seguros de por qué reñíamos hasta que la riña se centraba en nuestras heridas y no en las diferencias que la habían provocado.

Patricia Cornwell | La Jota de Corazones

Servicios

Eran las dulces mujercitas que se sentaban en el balancín del porche a soñar en el amor mientras contemplaban mágicas noches estrelladas, con aromas de verano. Eran espejos, pues sus mismas imágenes reflejaban a las personas significativas en sus vidas. Medían su importancia por los servicios que prestaban, sobrevivían asesinando sus expectativas centímetro a centímetro, y un día despertaban locas de furor.

Patricia Cornwell | La Jota de Corazones

Estímulos

Una vez admitida por el severo guardia de seguridad, me prendí el pase de visitante y me dirigí hacia un ascensor metálico que me condujo al tercer piso. Según me internaba por un penumbroso y atestado pasillo entre paredes de cajones, el rumor de los turistas que contemplaban el gran elefante disecado, varios pisos más abajo, se fue desvaneciendo. Empecé a sentir claustrofobia. Recordé cómo, después de ocho horas de clase en aquel lugar, terminaba anhelando tanto cualquier estímulo sensorial que, cuando podía escapar al final del día, las aceras llenas de gente me parecían de lo más agradable, y el ruido del tráfico me resultaba un alivio.

Patricia Cornwell | La Jota de Corazones