E-lecciones

CUNDE un interesado escepticismo sobre los resultados que traerían unas elecciones catalanas, las enésimas. Aunque sería razonable el debilitamiento del independentismo, es verdad que podría producirse en términos poco significativos. La responsabilidad de la situación no es solo la de un puñado de políticos delirantes. Detrás del delirio está la mitad de Cataluña. Esa mitad que ante la posibilidad de la suspensión de la autonomía se apresta a enfatizar que no se puede gobernar contra ella; sin recordar que desde el inicio del Proceso ella ha gobernado contra la otra mitad, rompiendo así uno de los pactos fundacionales de la democracia española. Nada sería más práctico que la mitad delirante de Cataluña recobrara de inmediato la razón, pero admito que eso no va suceder.

Arcadi Espada

Origen: E-lecciones | Fundación para la Libertad

Ecociencia

Los ecologistas, esos arrogantes optimistas

No hay duda de que la intervención del hombre es decisiva en el planeta y de que sería conveniente concebir formas de contaminar menos. Pero no está claro que sea necesaria la amenaza de la desaparición de la especie para plantear estos cambios y, tal vez, desde el punto de vista de la madurez intelectual de la humanidad, ni siquiera sea recomendable ese punto de vista apocalíptico. Como las ciencias naturales nos han mostrado consistentemente, si algún principio rige la naturaleza es el azar.

El hombre moderno está obligado a convivir con una conciencia que quizá no tuvieron los hombres de otras épocas: la de que nuestra existencia es tan solo un accidente; y asimismo está obligada a convivir con el consecuente temor que se desprende de esta conciencia: que nuestra desaparición puede ser igual de azarosa.

Parece que los ecologistas, que en eso son cabales herederos de la arrogancia antropológica del romanticismo, son unos optimistas irredentos; creen que de los hombres depende que la naturaleza sea el infierno o un bucólico jardín.

Pitt Tristán



¿No puede haber una mezcla de azar e intención? Reducirlo todo a la casualidad me resulta excesivo… lo mismo que la idea de que estamos dirigidos.


 

Imagen de undergroundbastard en flickrBricks 'n' snow (duh)

Edad

Al igual que con las gallinas, tu vida comenzó con un huevo. No uno de esos cuya cáscara se pueda romper para hacer tortilla, vale, pero un huevo al fin y al cabo. No obstante, existe una diferencia significativa entre un huevo humano (más conocido como óvulo) y uno de gallina, lo cual por cierto tiene un efecto sorprendente en tu edad. Los óvulos son diminutos, después de todo son solo células y miden alrededor de 0,2 milímetros de diámetro (el tamaño aproximado de un punto impreso como el que acaba esta frase).

Pero el caso es que el óvulo del que procedes se creó en tu madre, y no precisamente el mes en que se quedó embarazada de ti, sino cuando era un embrión. La formación de tu óvulo, que implica también la formación de la mitad de tu ADN, podría por tanto considerarse el primer momento de tu existencia. Y como vemos, todo eso sucedió antes de que tu madre naciera. Maikelnai

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