Competencia

De ello se desprende que los hombres tendrán que gastar mucha energía para competir con otros machos por el acceso sexual a las hembras reproductivamente activas. Las hembras humanas por otra parte no es necesario gastar mucho tiempo ni energía compiten por el acceso sexual a los varones debido al coste trivial que una cópula solo representa a cualquier hombre dado. Sin embargo, las hembras entran en competencia activa y vigorosamente con otras hembras por macho-compromiso (es decir, a largo plazo) que, por su naturaleza, es limitada. Por lo tanto, la selección ha favorecido en las mujeres estrategias diseñadas para evaluar y obtener el compromiso a largo plazo, la fiabilidad y habilidades como padres en los hombres, además de una sensibilidad a las características relacionadas con el alto nivel socio-económico (Buss, 1989). Paco Traver

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